Gato ¡dame!










Gato ¡dame!


una de tus siete vidas, haré 
con ella lo que me plazca

dormir pesada como plomo
andar pendenciera con garras afiladas
negar la familia, provocar rencillas 
y quebrar en pedazos a la rata huidiza

maullar cuando suene llave en el cerrojo
parar las orejas ante la nota grave
huir a la sombra 
alardear voluptuosa y mirar maniática

refregarme 
sedosa en cualquier pierna
y entregar el cuerpo en pago, la caricia
qué bien se siente pero sólo
quien me alimente será amado

abandonaré el agua para siempre
acecharé alas plumosas, que el sol
me germine en la cabeza: seré
nocturno y macho. Mis presas
serán lagartos o insectos tal vez

rasparé, chuparé, me alisaré la piel

taimada 
gris y belicosa 
devoraré y caeré presa del hambre 
nuevamente 

 la cucaracha encontrará un triste fin
-de acuerdo- pero vos dame, gato
dame una de tus siete vidas
voy a hacer con ella 
¡lo que te plazca!




 M.A.

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