Los placeres del ocio de un ser agreste
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Si es cierto que el poder ha afectado cada vez más nuestra vida cotidiana, nuestra interioridad y nuestra individualidad ….¿qué le queda a nuestra subjetividad? Al sujeto nunca le queda nada, puesto que constantemente hay que crearlo, como núcleo de resistencia, según la orientación de los pliegues que subjetivan el saber y doblan el poder.
G. Deluze, Focault, Ed. Paidos Studio.
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En medio de aquella alegría general, se divisó una luz en la cima de la más alta montaña. Dicha luz difundía una dulce claridad y hubierase tomado por la de la luna llena si el astro no hubiera estado en el horizonte. El espectáculo causó general emoción; se agotaron en conjeturas. No podía ser el efecto de un incendio, pues la luz era clara y azulada. Jamás se había visto meteoro de tal color ni de tal tamaño.
W. Becford, Vatbek (Cuento árabe), Ed. Bruguera, libro amigo.
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Ir a ver las flores de los ciruelos después de haber nevado, visitar los crisantemos después de la helada, observar la orquíde…
Si es cierto que el poder ha afectado cada vez más nuestra vida cotidiana, nuestra interioridad y nuestra individualidad ….¿qué le queda a nuestra subjetividad? Al sujeto nunca le queda nada, puesto que constantemente hay que crearlo, como núcleo de resistencia, según la orientación de los pliegues que subjetivan el saber y doblan el poder.
G. Deluze, Focault, Ed. Paidos Studio.
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En medio de aquella alegría general, se divisó una luz en la cima de la más alta montaña. Dicha luz difundía una dulce claridad y hubierase tomado por la de la luna llena si el astro no hubiera estado en el horizonte. El espectáculo causó general emoción; se agotaron en conjeturas. No podía ser el efecto de un incendio, pues la luz era clara y azulada. Jamás se había visto meteoro de tal color ni de tal tamaño.
W. Becford, Vatbek (Cuento árabe), Ed. Bruguera, libro amigo.
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Ir a ver las flores de los ciruelos después de haber nevado, visitar los crisantemos después de la helada, observar la orquíde…