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El pez buceador del inconsciente
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El pez, desde un punto de vista simbólico es un ser psíquico, un inspector de lo inconsciente, un reverso del ave que, en vez de tener su dominio en las alturas, reina en las profundidades, en lo desconocido.”
DeAnimalia extinta, Ediciones Tres en línea. Cita de Carlos Mendes de Mosquiera. Atención se trata de un libro precioso, sus textos e imágenes son de gran belleza, un gran plan por decirlo de alguna forma.
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El pez, desde un punto de vista simbólico es un ser psíquico, un inspector de lo inconsciente, un reverso del ave que, en vez de tener su dominio en las alturas, reina en las profundidades, en lo desconocido.”
DeAnimalia extinta, Ediciones Tres en línea. Cita de Carlos Mendes de Mosquiera. Atención se trata de un libro precioso, sus textos e imágenes son de gran belleza, un gran plan por decirlo de alguna forma.
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Grafito de Claudia Masin
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Los placeres del ocio de un ser agreste
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Si es cierto que el poder ha afectado cada vez más nuestra vida cotidiana, nuestra interioridad y nuestra individualidad ….¿qué le queda a nuestra subjetividad? Al sujeto nunca le queda nada, puesto que constantemente hay que crearlo, como núcleo de resistencia, según la orientación de los pliegues que subjetivan el saber y doblan el poder.
G. Deluze, Focault, Ed. Paidos Studio.
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En medio de aquella alegría general, se divisó una luz en la cima de la más alta montaña. Dicha luz difundía una dulce claridad y hubierase tomado por la de la luna llena si el astro no hubiera estado en el horizonte. El espectáculo causó general emoción; se agotaron en conjeturas. No podía ser el efecto de un incendio, pues la luz era clara y azulada. Jamás se había visto meteoro de tal color ni de tal tamaño.
W. Becford, Vatbek (Cuento árabe), Ed. Bruguera, libro amigo.
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Ir a ver las flores de los ciruelos después de haber nevado, visitar los crisantemos después de la helada, observar la orquíde…
Si es cierto que el poder ha afectado cada vez más nuestra vida cotidiana, nuestra interioridad y nuestra individualidad ….¿qué le queda a nuestra subjetividad? Al sujeto nunca le queda nada, puesto que constantemente hay que crearlo, como núcleo de resistencia, según la orientación de los pliegues que subjetivan el saber y doblan el poder.
G. Deluze, Focault, Ed. Paidos Studio.
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En medio de aquella alegría general, se divisó una luz en la cima de la más alta montaña. Dicha luz difundía una dulce claridad y hubierase tomado por la de la luna llena si el astro no hubiera estado en el horizonte. El espectáculo causó general emoción; se agotaron en conjeturas. No podía ser el efecto de un incendio, pues la luz era clara y azulada. Jamás se había visto meteoro de tal color ni de tal tamaño.
W. Becford, Vatbek (Cuento árabe), Ed. Bruguera, libro amigo.
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Ir a ver las flores de los ciruelos después de haber nevado, visitar los crisantemos después de la helada, observar la orquíde…
Querida Elizabeth, esto dicho así, yo creo que te hubiera hecho reír
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Toda la entrevista a JOHN ASHBERY que publica http://elmundoincompleto.blogspot.com/ es imperdible y altamente recomendable, pero como la mencionan a ELLA
no podemos dejar de pensar en la risa complacida que esto le hubiera causado.
“No sé si Elizabeth Bishop es conocida en España.
(respuesta: Muy conocida. Hace poco se publicó su poesía completa.)
Me alegro, porque es fascinante. Sé que en España tienen la cocina molecular. Me pregunto si alguien habrá inventado ya el champán molecular. Si lo han hecho, será como la poesía de Bishop.”
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Toda la entrevista a JOHN ASHBERY que publica http://elmundoincompleto.blogspot.com/ es imperdible y altamente recomendable, pero como la mencionan a ELLA
no podemos dejar de pensar en la risa complacida que esto le hubiera causado.
“No sé si Elizabeth Bishop es conocida en España.
(respuesta: Muy conocida. Hace poco se publicó su poesía completa.)
Me alegro, porque es fascinante. Sé que en España tienen la cocina molecular. Me pregunto si alguien habrá inventado ya el champán molecular. Si lo han hecho, será como la poesía de Bishop.”
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Aprendiendo de dios -SAUL BELLOW
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Desde fines de diciembre ÉL es mi acompañante -de cartera-, va conmigo en el libro que paseo hora tras horas, yendo y viniendo desde y hacia el hogar, en colectivos, aviones y caminatas interrumpidas en busca de cafés y lectura de medio camino.
Me dice cosas –tremendas, hilarantes, poéticas, recalcitrantes- sobre su alter ego, Herzog, sobre la vida –el fracaso ante la ilusión del amor-, sobre esos anti héroes entre los cuales prefiero contarme y, por supuesto, sobre mí misma.
Es decir, de todos los posibles dioses a los que atribuimos la creación del universo, me hubiera gustado -estos últimos días y nunca exclusivamente ya que el panteón es grande y allí hay varios (Flaubert, Dostoievski, Munro, etc., etc.)- no ser sino una creación de Bellow.
ÉL sin duda hubiera sabido observar con esa curiosidad mal sana y al mismo tiempo afectuosa, dejando escapar su aguda risa, cada uno de mis desmoronamientos y una vez tocado el fondo, entonces sí, propiciado una reconstrucción más graciosa, co…
Me dice cosas –tremendas, hilarantes, poéticas, recalcitrantes- sobre su alter ego, Herzog, sobre la vida –el fracaso ante la ilusión del amor-, sobre esos anti héroes entre los cuales prefiero contarme y, por supuesto, sobre mí misma.
Es decir, de todos los posibles dioses a los que atribuimos la creación del universo, me hubiera gustado -estos últimos días y nunca exclusivamente ya que el panteón es grande y allí hay varios (Flaubert, Dostoievski, Munro, etc., etc.)- no ser sino una creación de Bellow.
ÉL sin duda hubiera sabido observar con esa curiosidad mal sana y al mismo tiempo afectuosa, dejando escapar su aguda risa, cada uno de mis desmoronamientos y una vez tocado el fondo, entonces sí, propiciado una reconstrucción más graciosa, co…
La plenitud de CLAUDIA MASIN
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Y para terminar el último día de este año, me voy a la madriguera, deseándoles/deseándome abudancia de: belleza (para la felicidad), amor (para la intemperie), encuentros (para la soledad) y coraje (para la plenitud y todo lo anterior) y les dejo un bello poema de regalo .
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La plenitud
Hay una historia que quiero contarte: a veces,
en medio del bosque abrupto y solitario, crece un árbol
demasiado delicado y tímido para sobrevivir sin que las ramas
se tuerzan, decaigan, pierdan fuerza cada día,
como si no hubiera nacido preparado
para enfrentar la dificultad del suelo áspero y las plagas,
y su propia debilidad lo llevara a empequeñecerse
hasta casi desaparecer, tapado por una vegetación
que pareciera nutrirse de la audacia
que a él le falta. Pero una sola vez en toda su vida
-que no es larga- florece. Sucede en la estación de las lluvias,
y su flor es la más extraña que pueda concebirse,
no necesariamente bella ni cargada de polen.
Me dirás que ceder lo más valioso que se tiene
a …
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La plenitud
Hay una historia que quiero contarte: a veces,
en medio del bosque abrupto y solitario, crece un árbol
demasiado delicado y tímido para sobrevivir sin que las ramas
se tuerzan, decaigan, pierdan fuerza cada día,
como si no hubiera nacido preparado
para enfrentar la dificultad del suelo áspero y las plagas,
y su propia debilidad lo llevara a empequeñecerse
hasta casi desaparecer, tapado por una vegetación
que pareciera nutrirse de la audacia
que a él le falta. Pero una sola vez en toda su vida
-que no es larga- florece. Sucede en la estación de las lluvias,
y su flor es la más extraña que pueda concebirse,
no necesariamente bella ni cargada de polen.
Me dirás que ceder lo más valioso que se tiene
a …
Hacia el viento de PAULA JIMENEZ: o el mar que siempre vuelve
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Esta queridísima y tan inspirada amiga y poeta, http://besotaiwanes.blogspot.com/, escribió este hermoso poema -entre otros-.
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Hacia el viento
Aire irrepetible que llama al movimiento,
como pisar dos veces las arenas de un río.
Algo pende de la rama aquella, algo
idéntico al recuerdo
que barre la lluvia nuevamente.
En remolinos las hojas, la pinocha
las ramas que una acción desconocida ha vuelto trizas.
¿No existen responsables en el bosque?
quizá nosotras
por regresar a la frescura de los pinos, haber estado
en la humedad de la tierra,
volver, ¿quién sabe? Se oyen los pájaros,
se cuela como siempre entre los nidos
el mar sonoro.
Cerca, atravesando las casillas
la ruta gris nos arde en los pies, los pasos
que no haremos dos veces.
Con el atardecer, en bicicleta
por la ladera que rechaza la ascensión,
la gravedad repele nuestro esfuerzo
modesto de trepar
al llano oscuro. Veremos otra vez morir el día,
disolverse las horas, transformada
una cosa en su aparente opuesto.
Pero de este…
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Hacia el viento
Aire irrepetible que llama al movimiento,
como pisar dos veces las arenas de un río.
Algo pende de la rama aquella, algo
idéntico al recuerdo
que barre la lluvia nuevamente.
En remolinos las hojas, la pinocha
las ramas que una acción desconocida ha vuelto trizas.
¿No existen responsables en el bosque?
quizá nosotras
por regresar a la frescura de los pinos, haber estado
en la humedad de la tierra,
volver, ¿quién sabe? Se oyen los pájaros,
se cuela como siempre entre los nidos
el mar sonoro.
Cerca, atravesando las casillas
la ruta gris nos arde en los pies, los pasos
que no haremos dos veces.
Con el atardecer, en bicicleta
por la ladera que rechaza la ascensión,
la gravedad repele nuestro esfuerzo
modesto de trepar
al llano oscuro. Veremos otra vez morir el día,
disolverse las horas, transformada
una cosa en su aparente opuesto.
Pero de este…
Yo estuve a la orilla de un río de IRENE GRUSS
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Esta señora poeta http://lamitadelaverdad.blogspot.com/ escribe poemas así de bellos:
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char
Yo estuve a la orilla de un río
blanco, yo vi un río blanco desde mi ojo
terriblemente azul
por la mirilla de un arbusto,
no la alcantarilla.
Palpé los ganglios de ese río, latían
como laten los sapos de René Char,
afortunados.
Desde ese ojo vi que mi sombra bailaba
mientras yo observaba quieta
la orilla, la de un río blanco. Estuve
como puede estar cualquiera, de paso,
de rodillas, así miré, toqué una arena abandonada,
blanca como un río que vi desde la orilla.
Nunca digan que poseo una voz
particular, nunca mi garganta plagió tanto
el borde de ese río.
Yo estuve a orillas de un río
blanco como arena abandonada, arena tibia,
danzaba y mi sombra
miraba el horizonte, buscaba un rumbo,
islas perdidas buscaba, a orillas de un río
bl…
Esta señora poeta http://lamitadelaverdad.blogspot.com/ escribe poemas así de bellos:
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char
Yo estuve a la orilla de un río
blanco, yo vi un río blanco desde mi ojo
terriblemente azul
por la mirilla de un arbusto,
no la alcantarilla.
Palpé los ganglios de ese río, latían
como laten los sapos de René Char,
afortunados.
Desde ese ojo vi que mi sombra bailaba
mientras yo observaba quieta
la orilla, la de un río blanco. Estuve
como puede estar cualquiera, de paso,
de rodillas, así miré, toqué una arena abandonada,
blanca como un río que vi desde la orilla.
Nunca digan que poseo una voz
particular, nunca mi garganta plagió tanto
el borde de ese río.
Yo estuve a orillas de un río
blanco como arena abandonada, arena tibia,
danzaba y mi sombra
miraba el horizonte, buscaba un rumbo,
islas perdidas buscaba, a orillas de un río
bl…
El color de la soledad -en las generosas y agudas palabras- de Paula Jimenez sobre La isla y la Coleccionista
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VISTO Y LEIDO El color de la soledad Dos libros de editorial Bajo la luna en los que se rescata como una joya el espíritu solitario dispuesto a dar cuenta de lo que lo rodea. Principio del formulario Final del formulario Los libros de poemas La isla, de Mercedes Araujo, y La coleccionista, de Victoria D’antonio, publicados recientemente por Bajo la luna, no comparten solo un espacio en el mismo prestigioso catálogo editorial: con estos bellísimos textos se ingresa en universos diferentes, pero mágicos los dos, poblados de abundantes imágenes y situaciones; universos que guardan en su centro la perla de un espíritu solitario dispuesto a dar cuenta de lo que lo rodea. “Estoy tan cerca de mí que no sé si creer en lo que veo”, dice el poema con que se desembarca en el cuarto libro de Mercedes Araujo. En él se trata de ver, precisamente: de ver y no poder creer. Aquí el despliegue de su imaginación poética, la descripción de la riqueza natural y sobrenatural que termina envolviendo al lector, re…
Elizabeth Bishop: En una nube de substancias químicas, ardientes y pálidas,
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Con Carolina Esses compartimos un amor incondicional y bastante devocional por Elizabeth Bishop. Ella posteó en estos días la versión en inglés de Invitation to Mss. Marianne Moore, en su blog http://unatemporadadeinvierno.blogspot.com/ Aquí va una traducción encontrada en Internet, mientras trabajo en la propia.
Invitation to Marianne Moore Desde Brooklyn, por encima del puente de Brooklyn, en la mañana espléndida, por favor ven volando. - En una nube de substancias químicas, ardientes y pálidas, por favor ven volando - al rápido redoble de miles de tambores pequeños, azules, que bajan desde el cielo aborregado por las graderías resplandecientes de las aguas del puerto, por favor ven volando. - Silbatos, gallardetes y humo estallan. Las naves se hacen señales cordiales con multitud de banderas que se elevan y se abaten sobre la bahía como pájaros.
Entran en escena dos ríos: graciosamente, portan diáfanas, pequeñas, innumerables aguamares en centros de cristal de roca sobrecargados de cadenas de plata. Se…
Invitation to Marianne Moore Desde Brooklyn, por encima del puente de Brooklyn, en la mañana espléndida, por favor ven volando. - En una nube de substancias químicas, ardientes y pálidas, por favor ven volando - al rápido redoble de miles de tambores pequeños, azules, que bajan desde el cielo aborregado por las graderías resplandecientes de las aguas del puerto, por favor ven volando. - Silbatos, gallardetes y humo estallan. Las naves se hacen señales cordiales con multitud de banderas que se elevan y se abaten sobre la bahía como pájaros.
Entran en escena dos ríos: graciosamente, portan diáfanas, pequeñas, innumerables aguamares en centros de cristal de roca sobrecargados de cadenas de plata. Se…
Zeus, protector de suplicantes, concédenos tu mirada favorable.
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Por fin! Condena Perpetua a los genocidas
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Pero a veces quedarse quieto también es vivir
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Ya que todo se edifica hacia algo, sin razón o con razón como Arquitectura, porque planeado y luego abandonado cuando se culmina vivirá después, en el sol y en la sombra, por cierta cantidad de años. ¿A quién le importa qué estuvo antes? No hay posibilidad de retroceder porque estar parado significa la muerte, y la vida se está moviendo moviéndose hacia la muerte. Pero a veces quedarse quieto también es vivir.
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John Ashbery, frag. de Los Bungalows, Colecccion Visor de poesía.
Ya que todo se edifica hacia algo, sin razón o con razón como Arquitectura, porque planeado y luego abandonado cuando se culmina vivirá después, en el sol y en la sombra, por cierta cantidad de años. ¿A quién le importa qué estuvo antes? No hay posibilidad de retroceder porque estar parado significa la muerte, y la vida se está moviendo moviéndose hacia la muerte. Pero a veces quedarse quieto también es vivir.
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John Ashbery, frag. de Los Bungalows, Colecccion Visor de poesía.
La poesía como memoria del idioma por FRANCES JACQUES ROUBAUD
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La poesía como memoria del idioma –En un mundo tan plano, tan brutal, tan escasamente poético, dominado por la imagen comercial y la función de beneficio, la poesía aparece como una suerte de arte gratuito, espontáneo, sin especulación. –Hay una lucha constante entre la tendencia de la sociedad por olvidar la poesía porque no es comercial, y la poesía misma que busca medios de existencia donde el aspecto comercial sea secundario. La poesía tiene una función especial, tanto para quienes la componen como para quienes la reciben. La poesía ofrece a los individuos lo que es más precioso en su idioma. Es lo que yo llamo la función memoria del idioma, es decir, la poesía como una memoria del idioma. La poesía no apunta a contar esto o lo otro, a demostrar una u otra tesis política, sino que apunta a hacer que el lazo de cada individuo con su memoria, con su idioma, sea lo más precioso posible. Desde la infancia misma, a los niños les gusta la poesía porque, a través de ella, los niños entran …
La benéfica y delicada lectura de Andi Nachon sobre La Isla. Gracias An!
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La isla o el espacio para la transmutación
“La sombra, las palabras, han cambiado el tigre camina entre peñascos”
Con estos primeros versos, Mercedes Araujo abre el juego para un recorrido que tiene como hitos y señales distintos momentos del cambio. Algo ha ocurrido, y ese incidente funda este proceso que los poemas transitan levemente distanciados, con la precisión y minucia de una niña cuando observa hormigas o experimenta cómo una cascarita abandona lentamente su rodilla y deja marca, rastro de sangre y, también, piel nueva.
Paisaje extrañado, vegetación y potestades animales hacen entonces de escenario capaz de reflejar y refractar en mecanismo de espejos mirada y sensibilidades del yo. Un yo vuelto lagarto, tigre o caballo. Mutaciones del cuerpo en reterritorialización del cuerpo animal. Como si en esas metamorfosis hubiera esperanzas de hallar cierta respuesta o pista que dé cuenta de algún porqué. Así dice: “Perro, reptil, ave de presa, todo me sorprende” O: “mi alma es menos mí…
“La sombra, las palabras, han cambiado el tigre camina entre peñascos”
Con estos primeros versos, Mercedes Araujo abre el juego para un recorrido que tiene como hitos y señales distintos momentos del cambio. Algo ha ocurrido, y ese incidente funda este proceso que los poemas transitan levemente distanciados, con la precisión y minucia de una niña cuando observa hormigas o experimenta cómo una cascarita abandona lentamente su rodilla y deja marca, rastro de sangre y, también, piel nueva.
Paisaje extrañado, vegetación y potestades animales hacen entonces de escenario capaz de reflejar y refractar en mecanismo de espejos mirada y sensibilidades del yo. Un yo vuelto lagarto, tigre o caballo. Mutaciones del cuerpo en reterritorialización del cuerpo animal. Como si en esas metamorfosis hubiera esperanzas de hallar cierta respuesta o pista que dé cuenta de algún porqué. Así dice: “Perro, reptil, ave de presa, todo me sorprende” O: “mi alma es menos mí…