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W. Stevens/ La relación entre la poesía y la pintura/ y es fácil preguntarse si la poesía de los niños ha sido o no creada por la poesía del Niño, hasta que uno se para a pensar cuanta de la poesía del mundo entero es poesía de niños

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La Relación entre la Poesía y la Pintura
Por Wallace StevensTraducción de Antonio J. Desmonts
Ensayos sobre la realidad y la imaginación, 1994, Visor

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Roger Fry concluye una nota sobre Claude [Lorrain] diciendo que «pocos de nosotros viven con tanta intensidad como para nunca sentir nostalgia de aquel reino saturniano al que Virgilio y Claude pueden llevarnos en volandas». En la misma nota habla de Corot y de Whistler y del paisaje chino, y está claro que bien podría haber hablado, a propósito de Claude, de otros muchos poetas, como por ejemplo Chénier o Wordsworth. Se trata simplemente de una analogía entre dos formas distintas de poesía. Tal vez fuese preferible decir que se trata de la identidad poética que se revela, por ejemplo, entre la poesía en palabras y la poesía en pintura.
No obstante, la poesía no se limita a los paisajes virgilianos, ni la pintura a Claude. Encontramos la poesía de la especie humana en las figuras de los ancianos de Shakespeare, digamos, y en los ancianos …

JORIE GRAHAN/ no puedo fracasar, este sábado al mediodía, lanzándome a mí misma, furias hirsutas a lomos de mis muchas espaldas, contra tus cimientos y tu mejor árbol

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Y ya me contarán ustedes que piensan luego de leer estos dos maravillosos poemas de JORIE GRAHAN. En este jardín estamos silenciosos, pensativos y emocionados.


http://www.exeter.edu/libraries/553_7604.aspx
Para más lecturas e información la página de la poeta. http://www.joriegraham.com/
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Plegaria

Tras el pretil del muelle observo las pequeñas carpas, son miles, arre-
molinándose, tropel de músculos minúsculos, pero también, sin
medios para crear una corriente, haciendo de su unísono (girando,replegándose,
entrando y saliendo al unísono de su unísono), haciendo de sí mismas
una corriente visual que no pueden mecer ni transportar en sus
diminutas fracciones las vueltas y revueltas del agua, los ciclos
con que las estelas de los barcos llegan por fin al muelle, allí donde
golpean una resistencia más honda, agua que parece romper contra
sí misma (tiene esas capas), una corriente real aunque en su mayor parte
invisible que envía a lo visible (las carpas) un movimiento enflechado que impone cambio…

Encuentros de jardín/ Presentación de La pared/ Irene Gruss

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Hoy es un día para brindar con



Nómades por errar
Mi necesidad no tiene nombre.
No iremos al bosque.
El aire talará los árboles
no habrá pájaros, nada.
El camino se deshará como se deshace
la carne, no habrá
tiempo.
Extrañaremos ese bosque
como si alguna vez hubiésemos ido.
Las ramas pedirán
ayuda al cielo, y cada hoja
el alivio de un ruido. En vano
extrañaremos el claro del bosque.
Como el que pierde un anhelo,
como el que lo busca en el claro
de un bosque, no videntes, no acontecidos,
nómades por errar, en vano
será la senda errada,
el tiempo goteará como lluvia sobre pájaros,
en vano pájaros ramas musgo, en vano
escrito. No iremos al bosque.

De Solo de contralto (Galerna, 1997), recopilado en La mitad de la verdad (bajo la luna, 2008)

Laura Duran/ un torino verde y los wawanco

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Laura Duran y su TORO VERDE (2009) que ganó varios premios y fue parte de HISTORIAS BREVES V.
Aquí el link para verlo

http://www.abc.es/videos-cortos-seleccionados/20090429/toro-verde-458610617001.html






LOUISE ERDRICH: Toda la noche soy la cierva, respirando su nombre en el campo helado, con el pequeño rocío de su nombre siempre a la deriva frente a mí.

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Si me apuran, estos son los poemas que yo hubiera querido escribir. Pero por suerte ya los escribió ella: la alemana y chipewawa Louise Erdrich (1954) que creció en Wahpeton, Dakota del Norte, y pertenece al clan de la Montaña Tortuga Azul del pueblo chipewa.


ÁVILA
Hermana, ¿te acuerdas de nuestra cueva de piedras, cómo entrábamos en ella huyendo del calor blanco de las tardes, masticando las semillas, tramando martirio tras martirio cada uno más cruel que el último? Te quitaste el pelo castaño de la cara, y cantaste Pax Vobiscum al soldado imaginario, un leopardo sobre la barca de Ignacio. Ahora te veo acercarte a mí, descalza como los pobres, mientras florecen los ciruelos silvestres. Sus centros son las heridas de los clavos, desiguales y profundas. Las lanzas del cielo colocadas en punta a lo largo del sendero que tú eliges apartándome.
Querida hermana, como la montaña crece del aire, como el pozo de agua fresca se hunde en el opresivo mar, como surge el castillo piedra a piedra en el interior, aún …