Irving/ Shakespeare siempre me pareció contrario al mantra de la escritura contemporánea: "Hay que mostrarlo y no decirlo".
Esta semana leemos:
Al gran John.
Y pensamos en ese libro que fue Oración por Owen.
Ampliaremos.
Mientras tanto:
algunos párrafos destacados de la entrevista que hoy publica ADN.
-En la entrevista que dio al The Paris Review cuando tenía cuarenta y cuatro años se autodenominó "un dinosario". Ahora que tiene 70, ¿cómo se ve?
-Es un sentimiento que permanece inalterado, sólo que ahora soy un dinosaurio mucho más viejo. El tipo de novelas que deseaba o soñaba escribir cuando tenía veinte años ya entonces era considerado caduco. Sentía admiración por Dickens, Hardy, Melville, Hawthorne. Habían pasado de moda incluso antes de que yo empezara a escribir. Al ser principiante, eso me causaba una enorme ansiedad. Pero el deseo de adoptar a esos grandes escritores decimonónicos como modelos se convirtió en una ventaja. En aquel momento, cuando era joven, no me pareció así, pero la ventaja fue que al adoptar como modelo a grandes autores fallecidos hacía un siglo, resultaba imposible…
Al gran John.
Y pensamos en ese libro que fue Oración por Owen.
Ampliaremos.
Mientras tanto:
algunos párrafos destacados de la entrevista que hoy publica ADN.
-En la entrevista que dio al The Paris Review cuando tenía cuarenta y cuatro años se autodenominó "un dinosario". Ahora que tiene 70, ¿cómo se ve?
-Es un sentimiento que permanece inalterado, sólo que ahora soy un dinosaurio mucho más viejo. El tipo de novelas que deseaba o soñaba escribir cuando tenía veinte años ya entonces era considerado caduco. Sentía admiración por Dickens, Hardy, Melville, Hawthorne. Habían pasado de moda incluso antes de que yo empezara a escribir. Al ser principiante, eso me causaba una enorme ansiedad. Pero el deseo de adoptar a esos grandes escritores decimonónicos como modelos se convirtió en una ventaja. En aquel momento, cuando era joven, no me pareció así, pero la ventaja fue que al adoptar como modelo a grandes autores fallecidos hacía un siglo, resultaba imposible…