Entradas

Mostrando entradas de septiembre 9, 2015

MORI PONSOWY: Le gustaba hablar del tiempo. ¿Pero cómo podía importarme a mí el tiempo cuando sólo me importaba la tormenta -única, descomunal- de mi propio corazón?

Imagen
MI MADRE HABLA EN MÍ







Le gustaba hablar del tiempo:

del aguacero inesperado

y de cómo barrió las últimas chicharras;

del picaflor que hizo un nido en el jardín

y venía a la cocina a saludar;

de la flor del apamate;

del perfume de los bucares;

de la dirección del viento.



Le gustaba hablar del tiempo.

¿Pero cómo podía importarme a mí el tiempo

cuando sólo me importaba la tormenta

-única, descomunal- de mi propio corazón?

Ante su latir ensimismado, las nubes

no eran nada, ni la presión del aire, ni

la dirección del viento. La meteorología

-toda: su suma de corrientes, frentes atmosféricos,

perturbaciones súbitas- se evaporaba como una gota

de agua bajo el ardor de mi vida

ensimismada.



Le gustaba hablar del tiempo: podar

los rosales; poner la mesa como debe ser.

Y a mí… A mí sus palabras me empujaban

a un cansancio mudo, a un hastío desesperado,

a una impaciencia que me escocía

hasta dejarla hablando sola:

¡huir de ahí!



Como una ostra que se nutre en mareas

de arrogancia, cultivé una perla

de silencio

para las dos. A…