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Mostrando las entradas etiquetadas como Alicia Dujovne Ortiz

JR WILCOCK/ de este lado vivía una loca, del otro un niño, y se hablaban de una orilla a otra. Léelo, eso es un relato de amor puro si hay algo puro en el amor. Hablaban de plantas y de hurones.

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8. No digo ven conmigo, digo llévame. No digo ven conmigo, digo llévame. ¿Delante de un Santo o una Madonna, quién diría: "ven, vamos a Túnez"? Y si la imagen saliera a dar una vuelta, ¿quién no quisiera acompañarla, quién? A treinta metros veo muy bien, quisiera seguirte siempre a treinta metros, y a veces, cerca de un río o una fuente, acercarme a tanta irradiación, si duermes, si reposas, si sonríes, para después en la noche refugiarme en lo oscuro y descubrir que brillo por mí mismo y que sobre el grabador con tu voz registrada en la cinta se condensan apariencias luminosas que en otro tiempo se llamaban ángeles, formas suspendidas, espíritus aprendices que de ti quieren en aquellos raros parajes aprender pureza y ternura, recato, verdad y otras artes angelicales jamás vistas juntas, ni en aquellos lugares ni otros o cómo se rinde una nación bajando los párpados, simplemente. :::::: 24. Dos casas tenían por límite un arroy...

Edgar Bayley por Alicia Dujovne Ortiz: encontrará el agrio viento y las estrellas vencidas una máscara de abedul presagia la visión

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Hoy en ADN (La Nación) encontré a la queridísima Alicia Dujovne Ortiz en un texto precioso sobre Edgar Bayley, su poesía y el regreso, a galope vigoroso. Mi querida Alicia, que hace ya tanto tiempo me hiciste conocer los poemas de Bayley y me contaste de la vida compartida, qué alegría me dio encontrarte y cómo extraño esa sonrisa. Aquí las fotos y la nota sobre la vida y las palabras, cuando se cruzan y trenzan en una sola. “Tengo una buena noticia. Una noticia que te concierne", me anunció el poeta Jorge Fondebrider cuando nos encontramos hace unos meses, en algún lugar del mundo tan olvidable como el Salon du Livre de París. Las últimas palabras fueron subrayadas por una mirada de complicidad. Pero la buena noticia lo era en sí, con absoluta independencia de la alusión, para nosotros clara: "Los maestros reivindicados en la Argentina por los jóvenes poetas de hoy -me dijo Fondebrider- se llaman Edgar Bayley, Francisco Madariaga y Jo...