28 sept. 2010

Dioses cebras




::::::::

Cuando la chita alcanza a su presa y la mata
no puede devorarla ni tampoco defenderla
cansada se echa a un lado y respira
profundos y agotados jadeos.

La luz le besa primero una mejilla
luego la otra
la sangre que maquilla su hocico
se vuelve cárdena, rojo turgente
púrpura y después naranja.

:::::::::

A mordiscos, dando coces
busco un árbol en la hierba
ancas rebosantes
al borde del río
rayas sobre estepa
a mordiscos dando coces
con una pesadez que no es mía
a mordiscos dando coces
esa tarde
apacenté entre cebras dispersas
resoplando con esa
pesadez ajena
y volví a decir “dioses cebras”
a mordiscos dando coces
con el cuerpo vendado
hice movimientos inútiles
tensé músculos sanos
hasta el extremo.

1 comentario:

  1. Merce, qué inquietante esta foto. Las rayas de la cebra, su textura, más que una foto parece un bajorelieve. Preciosa. Besos, Caro

    ResponderEliminar