5 abr. 2011

Claudia Prado: el resto de una tarde demasiado luminosa



Los poemas de Claudia Prado rebozan de una belleza sutil y están escritos en ese tono medio que se alcanza con paz y sabiduría, ambas imprescindibles cuando lo que se dice es de verdad importante.
En los poemas de amor hay una indulgencia hacia el otro y hacia el sentimiento amoroso mismo. Ella dice sin estridencias ni destellos superfluos. La lectura de sus poemas me instala en un lugar de calma, esa calma que puede ocurrir en el resto que queda de una tarde demasiado luminosa.


Aquí una selección de poemas de Prado que son los que más y mejor me hablan a mí, porque me enseñan la profundidad y la certeza que requiere la tarea de llegar hasta el fondo de las cosas.

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piedritas 2
Sólo ese día hizo calor,
el primero, después
se terminó el verano.
El lago brillaba
y nos sentamos a tirar piedritas
y a imaginar una vida nueva
en la que bastaría
con girar la cara
para que nos diera el sol.
Vos elegías las tuyas
cuidadosamente
y las arrojabas
con ese movimiento preciso
que me lleva siempre
directo a tu infancia.
Entonces, las veíamos saltar
dos, tres, cinco veces,
livianas,  casi sin quebrar
la superficie del agua.
Yo, en cambio,
habituada a mi torpeza
dejaba que las mías cayeran
no importa dónde
que golpearan
lo mismo el agua o la tierra
como quien habla solamente
para decir estoy acá.


insomnio
Soy yo la que no duerme
no sé
dónde poner los brazos
ni cómo respirar.
Camino hasta la puerta,
escucho cómo cruje
la casa en el crepúsculo.
Quiero saber
si ya se levantaron
si descubrieron
en medio de la noche
el accidente, si ocurrió,
si tengo alguna culpa.
Oigo una puerta,
la llave de luz o una hornalla
que se enciende
antes del día.
Será mi padre
que no duerme de tan triste,
prepara alguna cosa
y la toma
bajo la luz amarillenta.
Pero salgo
y no encuentro a nadie
que se mueva,
esa luz en la casa
es la mañana.

obligación de ser corteses
en la ruta una tarde así,
demasiada luz
pero llegamos a esa casa
y nos invitan a descansar
a la sombra de unos árboles,
a vos y a mí,
y nos dan agua turbia y fresca,
por última vez natural
distribución de las tareas
la conversación está a mi cargo,
en el interior a oscuras
esa mujer y yo hablamos,
afuera jugás con los chicos
de la casa, con un perro,
ellos tienen lo mejor de vos,
tu risa
de acá no ha pasado nada,
la mujer habla,
cultiva flores y las seca,
las estaciones, yo sé
cómo una cosa lleva a la otra,
el resto de una tarde
demasiado luminosa,
calor y soledad de este verano,
no me sorprende
el pretérito imperfecto,
ella va a decir, necesita decir
“cuando él vivía...”,
apenas un silencio y señala
la chacra blanca de luz
las dos agradecemos
la obligación de ser corteses,
lo inconveniente de explicar
que este calor sólo es posible
en donde algo está
irremediablemente roto
 (de Viajar de noche)

traducción
Pasás la tarde en la otra habitación,
hoy tu trabajo
es traducir un monólogo larguísimo,
pienso que esas palabras voluntariosas y gastadas
alguien las ordenó para ocupar su tiempo,
palabras que en un idioma o en otro
tal vez a nadie más le importen.
Pero yo este jueves nublado
no hago nada, lo desperdicio
en rumiar las causas de una pena.
Desde la otra habitación gritás: amor
¿cómo se dice desilusionante? ¿así?
Vos querés traducir disapointing
y yo imagino una sensatez semejante
que justo ahí el español se vuelva extraño.

manzana

Al gato le gusta esa manzana mordida,
pero no sabe si comerla o pedirle unos mimos.
Ronronea y ofrece la cabeza y el lomo
esperando caricias de una fruta.
Si tu gato que es sabio confunde
dos gustos tan dispares, por qué yo
con esta cabeza menos clara
no voy a confundir lo dulce en el sexo
con lo dulce en el amor, y por qué
no voy a sacar conclusiones
extrañas de esa equivocación. 

(Inéditos)




3 comentarios:

  1. Tal como decís, los poemas de Clau carecen de la estridencia de las luces deslumbrantes de todo "centro". Dicen sus silencios, sus pausas, sus blancos, tanto como sus palabras. Los versos, trabajados con esmero y hasta puntillosidad, polinizan.
    !Gracias!

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  2. Qué bueno, coincido, me gusta mucho esa idea de que los versos polinizan. Gran idea, hermosa.
    Saludos!

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  3. sí, clau es una gran, gran, gran poeta, y así también de buena como persona

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